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SEGUN EL GURU INFORMATICO RICHARD STALLMAN
"El esquema de software libre produce sistemas
más confiables"
Ex
hacker, hoy convertido en uno de los máximos
expertos en software de todo el mundo, Richard Stallman
sostiene que "el sistema de propiedad que afecta
a los programas es antisocial" y elogia las virtudes
del esquema conocido como software "abierto"
o "libre". El experto no reclama que los
programas se distribuyan en forma gratuita, sino que
los usuarios tengan acceso a su código de programación
para poder modificarlo, publicar copias mejoradas
y distribuir copias a voluntad. "Que sea gratis
o pago no hace a su naturaleza", explica
Ex
hacker, hoy convertido en uno de los máximos
expertos en software de todo el mundo, Richard Stallman
sostiene que "el sistema de propiedad que afecta
a los programas es antisocial" y elogia las virtudes
del esquema conocido como software "abierto"
o "libre". El experto no reclama que los
programas se distribuyan en forma gratuita, sino que
los usuarios tengan acceso a su código de programación
para poder modificarlo, publicar copias mejoradas
y distribuir copias a voluntad. "Que sea gratis
o pago no hace a su naturaleza", explica
El caso
de Richard Stallman es extraño. Desde hace
veinte años repite lo mismo, con la misma intensidad:
"El software tiene que ser absolutamente libre",
sostiene, incluso frente a todas las compañías
que, con Microsoft a la cabeza, acumularon fortunas
verdaderamente incalculables gracias a los derechos
de autor de sus programas. Para ser libre y poder
disparar sus municiones, Stallman pagó algunos
precios muy altos, como cuando tuvo que renunciar
a su óptimo puesto en el Massachusetts Institute
of Technology (MIT) para fundar, en 1984, su Free
Software Foundation (http://www.free-soft.org).
No le fue mal. Hoy, sus ideas están cada vez
más de moda y la idea de distribuir un código
que pueda ser utilizado, modificado y distribuido
a gusto y placer por todo el mundo está pasando
por su mejor momento. Además, hay una prueba
irrefutable de que este esquema también puede
funcionar en la práctica: Linux. El sistema
operativo diseñado en Finlandia, que se inspira
en estos principios, es una auténtica realidad
comercial. Y, como si fuera poco, en los Estados Unidos
acaba de salir la oportuna primera edición
de "Libre como en libertad: la cruzada de Richard
Stallman por el software libre", la biografía
del teórico y ex hacker firmada por Sam Williams.
Antes que nada, explicó Stallman en una larga
entrevista que le dio a la BBC de Londres, a pesar
de que el término "free" en inglés
puede inducir a la confusión, no hay que confundir
"libre" con "gratuito". "Son
dos cosas muy distintas. Hoy, el software libre tiene
un gran valor comercial, y se puede optar, incluso,
por venderlo", dijo Stallman. Sin embargo, su
interpretación del concepto que defiende es
clara: "Software libre significa que el usuario
puede acceder al programa, modificarlo para satisfacer
sus necesidades, distribuir copias a otras personas
y publicar copias mejoradas. Y, si el usuario no es
un programador, puede encargar la tarea a alguien
para que lo haga por él". Que sea gratis
o pago no hace a su naturaleza.
De esta definición derivan muchas consecuencias.
Por ejemplo, la personalización: "Cada
vez que un usuario tiene que hacer modificaciones
para que el software responda mejor a sus exigencias,
puede hacerlo". Y el hecho de que muchas personas
distintas puedan participar en el proceso continuo
de perfeccionamiento garantiza un nivel de calidad
que difícilmente pueda ser logrado por un solo
programador (o una sola empresa): "Así
se producen sistemas confiables y poderosos, que funcionan
durante meses y meses sin colapsar nunca", explica
el ex hacker.
Otra de las ventajas, en este caso particularmente
importante para los países en vía de
desarrollo, es que "a quien le guste el programa,
puede copiarlo de manera absolutamente legal. La India,
por ejemplo, no puede permitirse ser presa de Windows
porque hacerlo le implicaría una hemorragia
financiera insoportable a favor de las compañías
norteamericanas", argumenta Stallman. Y eso,
sin contar el aspecto formativo: "Con el software
libre, todos aquellos que quieran aprender a escribir
programas tienen la oportunidad de hacerlo, ya que
para aprender a programar no hay nada mejor que leer
y escribir software. Así aprendí yo".
En resumen, según Stallman, la adopción
generalizada del esquema de software libre sólo
tiene ventajas. ¿Por qué, entonces, todavía
no sucedió? El cronista de la BBC lo explica
en su nota: "La inercia misma de la sociedad
la lleva a desarrollar resistencia a los cambios.
Y las compañías que producen software
tienen una capacidad especial para mantener a sus
clientes en una trampa". Sin embargo, el viejo
hacker no duda del futuro a largo plazo: "Al
final, venceremos; y lograremos reemplazar el software
pago, que es un sistema antisocial que recorta la
libertad, divide a los usuarios y los deja a merced
de las empresas".
Una perspectiva alentadora, en la que la avidez cede
su lugar a la solidaridad y la ética hacker
reemplaza a la ética calvinista capitalista.
Sería bellísimo, sin dudas, y si no
fuera que Stallman olvidó dedicar la misma
energía que a su esquema de software libre
a explicar quién y cómo compensará
a los ex dueños de los derechos de autor que
él tan tercamente desconoce. Para los teóricos
más moderados, al mortífero poder de
destrucción de las ideas de Stallaman le falta
aún la clave, una fuerza constructora que todavía
falta poner a punto.
© La Repubblica
Traducción de C. Martínez
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