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Nuestro vecino Charly
"Muera Palermo Hollywood"
Esta fue la declaración de Charly García en
la octava fecha del Quilmes Rock frente a miles de personas
y bajo una lluvia torrencial
García y los brasileños Paralamas fueron los
encargados de ponerle calor a una velada pasada por agua,
en la que unas 12 mil personas le hicieron frente al aguacero
para disfrutar de dos de los máximos exponentes del
pop-rock sudamericano.
Hilda Lizarazu, Vox Dei y Turf abrieron el escenario principal,
ante una audiencia que, hasta las 20.30, no superó
los seis mil espectadores.
Exactamente a las 20.40, y mientras comenzaba a llegar la
mayor afluencia de público, los brasileños
de Paralamas pusieron en marcha un show de 75 minutos en
el que repasaron las 16 canciones de "Ao vivo",
su última producción discográfica.
En el show también sonaron hits como "La bella
luna", "Bora bora" y "Pólvora",
aunque los momentos más fuertes llegaron de la mano
de "Caleidoscopio", "Inundados" y la
pegadiza "Una brasileña", cantada por todo
el estadio.
Las cámaras siguieron a García a los camarines
y, momentos después, al escenario, donde inició
el recital con "Nos siguen pegando abajo", "Anhedonia"
y "Tu vicio".
Con un humor que sorprendió a cualquiera de los especialistas,
Charly no permitió que la torrencial lluvia que se
desató a mitad de su espectáculo alterara
la buena onda que en todo momento transmitió al público.
"Estoy cansado de Palermo Hollywood. Muera Palermo
Hollywood, viva Palermo Bagdad. Este año, cerca del
estadio, se recibieron unas chicas y les dimos una plaqueta
que dice: 'El futuro está adelante de ustedes, no
lo miren'", afirmó García, quien se quejó
de los problemas con los micrófonos y agregó:
"No aguanto que me soporten".
Nuestro vecino Charly pudo mas que la lluvia
Buenos Aires,
Con una furiosa versión de "Popotitos",
parado arriba del piano, tocando la guitarra y cantando
bajo la lluvia, Charly García cerró anteanoche
otra entrega del Quilmes Festival Rock, en el estadio del
club Ferrocarril Oeste. Eran las 0.25 de ayer y una parte
de los casi 15.000 asistentes ya se habían retirado,
corridos por una fuerte lluvia que se desató a las
23.30, pero que no hizo mella en el show de García
sino que lo potenció en su carga emotiva y en el
despliegue del músico sobre el escenario.
Precedido por Vox Dei, Turf y Paralamas en el escenario
central, y con las actuaciones de Dante Spinetta, Emme,
Hilda Lizarazu y el Sexteto Irreal en los paralelos, el
rock comenzó a sonar en el barrio de Caballito a
las 6 de la tarde de ayer y tuvo en García un cierre
mágico, desbordante, que eclipsó el resto
de las presencias.
Vestido de negro y con una gruesa vincha blanca, el músico
del bigote bicolor llegó a Ferro a las 22.25 (40
minutos más tarde que lo pautado) a bordo de una
limusina blanca, caminó hasta el escenario seguido
por un cámara que mostraba las imágenes sobre
las pantallas montadas en el campo y comenzó su show
con "Nos siguen pegando abajo".
Luego de tirar al piso un par de micrófonos ante
ciertas deficiencias de sonido, y para desmentir los rumores
que se empezaron a expandir sobre su estado anímico
y su tardanza, García calmó a la gente diciendo:
"No pasa nada, buenas noches, Say no more", para
tocar después una potente versión de "Demoliendo
hoteles", continuada con "Pasajera en trance",
con el músico al piano.
Hiperquinético, saltando de la guitarra a los teclados,
García ideó un escenario con tres juegos de
teclados y cuatro sillones rojos, por los que se fue paseando
mientras entregaba uno detrás de otro "Tu vicio",
"I`m not in Love" y "Asesíname".
Haciendo estallar el estadio con versiones de "Funky"
y "Cerca de la revolución", cuando ya arreciaba
la lluvia, sin remera y con el torso desnudo, García
desarrolló un concierto desprolijo pero contundente,
acompañado por el trío de cuerdas de Alejandro
Terán y la base power chilena conformada por Kiuge
Hashayida en guitarra, Tonio Silva Peña en bajo y
Carlos González en batería, quienes cada vez
tocan mejor.
"Aguante Palermo Bagdad (nombre de sus últimos
shows), muera Palermo Hollywood" y "esta es la
última vez que toco en un festival" fueron algunas
de las frases que García dejó caer en las
dos horas de show, que tuvo una versión sinfónicamente
electrificada de "Instituciones".
El trío brasileño Paralamas había ido
calentando el ambiente con un set de cerca de una hora,
cuando además de entregar temas nuevos volvieron
sobre sus hits más conocidos, haciendo mover al estadio
cuando tocaron "Inundados".
En este recital la estructura paralámica se vio fortalecida
por la incorporación de un percusionista, un teclado
y dos vientos (saxo y trombón), que sumaron espesura
sonora y encontraron en el juego entre los tambores de la
percusión y la batería interesantes líneas
de fuga.
A modo de despedida y como homenaje a quien los continuaría
en el escenario, los Paralamas hicieron una excelente versión
de "El rap de las hormigas", que Herbert Vianna
cerró con un "...y viva Charly".
Más temprano, Turf y Vox Dei habían pasado
por el escenario instalado en la cancha de fútbol
de Ferro, mientras que en los escenarios paralelos hubo
distintas propuestas, perjudicadas por una amplificación
deficiente, que por momentos se superponía y que
no pareció a la altura de la precisión y la
calidad esperables de un megaevento ultrapromocionado como
este festival.
Buenos Aires, 2 de marzo de 2004 -
Charly, de Palermo
Palermo Bagdag es el título del espectáculo
que presentó el lunes por la noche en Futura Ciudad
Konex. En realidad, se trató del mismo show que iba
a mostrar en Cosquín Rock y que no pudo ser. Esta
vez todo fue caliente pero tranquilo.+ ampliar imagen
Sin incidentes y con un público que abarrotó
la Futura Ciudad Konex, Charly García salió
con su banda trasandina más una orquesta de cuerdas
a mostrar lo que no llegó a exhibir en su accidentado
y breve set en Cosquín: un concierto compacto con
varios temas nuevos y algunas perlas escondidas, como Plateado
sobre Plateado y Canción de Hollywood.
Sin dudas, se trató de la presentación más
multitudinaria en Futura Ciudad Konex, con el ejército
Say No More adentro y afuera de la ex fábrica que
dentro de poco se remodelará. Con ese telón,
García apareció pasadas a las 21 bajo una
túnica árabe como vestuario de su Palermo
Bagdag.
La pregunta sobre si se podía repetirse la desafortunada
noche de Charly en el Cosquín Rock se fue desvaneciendo
pronto, con el correr de las canciones. A partir de El amor
espera -con algunos nuevos arreglos en base a la orquesta
invitada de cuerdas de Alejandro Terán- todo fue
una serena fiesta en Almagro.
Hubo viejos y nuevos temas. De lo viejo, canciones como
Yendo de la cama al living, Cerca de la revolución,
Los Dinosaurios y Seminare formaron parte de lo más
aplaudido. De lo más cercano en el tiempo, tocó
material de los discos Rock and roll yo e Influencia.
Los homenajes también tuvieron su espacio: se proyectaron
imágenes en video de la recordada María Gabriela
Epumer, muy aplaudida por los fans. El show también
tuvo el sello García cuando pateó algún
micrófono hostil o cambió una parte de las
letras aunque esta vez sorprendió entonando a pleno
los temas.
Cientos de fans se quedaron infructuosamente largos minutos
esperando que García volviera por más bises.
El popular músico Charly García, quien se
presentó vestido como un sheik árabe con una
túnica y un turbante blanco, brindó un show
en el Centro Cultural Konex de Buenos Aires, ante unos tres
mil espectadores.
Con la expectativa de la presentación del nuevos
espectáculo que denominó "Palermo Bagdag",
García no sorprendió anoche porque hizo un
remake del concierto de fines del año pasado en el
Luna Park y recurrió al repertorio que viene realizando
en la presentación de temas del disco Rock and roll
yo.
García, secundado por el trío chileno que
lo acompaña en sus últimos shows, en guitarra,
bajo y batería, sumó dos violines y un chelo.
Tras la recordada salida intempestiva del Festival de Cosquín
Rock, Charly demostró ante su público que
los problemas con el sonido no lo afectan cuando él
tiene el control del espectáculo.
Charly respondió a las acusaciones con buena música
y con los clásicos de su carrera artística,
en una noche que tenía, en principio, un pronóstico
con "alerta meteorológico" que no llegó
a concretarse hasta la madrugada.
Con un turbante blanco con el cual disimuló sus clásicos
auriculares, el cantante arrancó con El amor espera
y Desarma y sangra, que sufrieron un cambio en sus melodías,
pero no en su esencia.
Luego, García recurrió a exitosos temas que
fueron coreados por sus fans, como por ejemplo Influencia,
Fanky y Promesas sobre el bidet, y para el cierre del primer
set eligió Llorando en el espejo y Chipi-Chipi, un
homenaje a la guitarrista María Gabriela Epumer,
fallecida hace un año.
Para el segundo tramo y tras un breve intervalo, García
puso a los seguidores nuevamente de pie con Deleando con
un alma, tema que fue acompañado en las pantallas
con escenas del filme La caída del último
halcón.
Para el tramo final, Charly eligió Plateado sobre
plateado (huellas en el mar) del disco Cliks Modernos, al
que le sumó ya en forma consciente y habitual breves
acordes del Himno Nacional, y culminó con Rock and
roll yo. Para los bises incluyó su nuevo hit, Asesíname,
al que le añadió toques de melodía
de All you need is love.
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