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El ARQUITECTO, Médico de casas
Comparar una casa con un organismo viviente en el
que cada parte cumple una función, implica
comparar a un Arquitecto con un Médico, aunque
no estemos acostumbrados a hacerlo.
No todos los profesionales de la medicina traen niños
al mundo o intervienen en
cirugías de alta complejidad. La mayor parte
de las veces que acudimos a un Médico es por
problemas menores que, sin embargo alteran nuestra
calidad de vida y que generalmente se resuelven con
un buen consejo o un corto tratamiento.
A nadie se le ocurriría intentar solucionar
esas dolencias por su propia cuenta. Ya conocemos
los riesgos de la automedicación.
¿Por qué entonces sólo se piensa
en un Arquitecto para hacer una nueva casa o una profunda
ampliación o refacción de la vivienda?
Los pequeños problemas del hábitat,
de índole constructivo, funcional, estético
o legal seguramente se resolverían de una manera
más eficiente con la intervención de
un Arquitecto que se ha formado varios años
para darles solución.
Personalmente creo que es muy útil un consultorio
de casas en el que el Arquitecto sea un poco
el Médico al que se le pide consejos para hacer
las cosas de la mejor manera posible, que representa
siempre la más económica.
Muchas veces la gente confía sus ahorros, obtenidos
con grandes esfuerzos, a personas que, aunque se desempeñen
perfectamente en la obra (de hecho los arquitectos
aprendemos mucho de ellos), no tienen la visión
global de todos los factores que intervienen en un
hecho arquitectónico como es la vivienda, y
que es la que permite encontrar las mejores respuestas
a los distintos problemas.
Además, no olvidemos que el Arquitecto tiene
en su formación un componente importantísimo
para su desempeño que es la creatividad, camino
imprescindible para obtener respuestas diferentes
y únicas para cada caso en particular.
Acostumbrarse a consultar a un Arquitecto para resolver
problemas como: dónde y cómo puede ubicarse
una escalera, si se puede apoyar sobre el muro medianero,
cómo armar un mueble divisorio, qué
hacer si se quiere tirar una pared o qué color
es el más adecuado para obtener determinado
efecto, sería doblemente beneficioso: para
el cliente por la seguridad de estar haciendo lo mejor
y más económico; para el profesional
porque estaría brindando un servicio para el
que estudió y en el que eligió trabajar.
Arq. VIRGINIA PEREZ CASAL
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